Más de una década después de haber iniciado un camino que pocos imaginaban, el sector de juegos de suerte y azar no solo se ha consolidado como un importante generador de recursos para la salud, el empleo y la economía, sino también como uno de los grandes promotores de la cultura de cumplimiento en América Latina. Detrás de esa transformación hay una historia de liderazgo, cooperación y formación permanente que hoy tiene nombre propio: LAFT AMÉRICA.
Durante muchos años, hablar de prevención del Lavado de Activos, Financiación del Terrorismo y Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (LA/FT/FPADM) era un asunto reservado para abogados, auditores y oficiales de cumplimiento. Hoy, esa conversación ocupa un lugar estratégico en las juntas directivas, en las decisiones corporativas y en la sostenibilidad de las organizaciones.
La razón es sencilla: el crimen organizado evolucionó.
Las economías ilícitas dejaron de depender únicamente del dinero en efectivo. Hoy utilizan tecnologías emergentes, inteligencia artificial, activos virtuales, plataformas digitales, cadenas de suministro internacionales y sofisticados mecanismos financieros para infiltrarse en la economía legal. Frente a ese panorama, el cumplimiento dejó de ser un requisito regulatorio para convertirse en una ventaja competitiva y en un factor determinante para proteger la reputación empresarial.
Precisamente bajo esa visión nació LAFT AMÉRICA: Cero Tolerancia con el Lavado de Activos, el congreso internacional organizado por Asojuegos, que desde hace once años se ha convertido en uno de los escenarios de formación y actualización más importantes de Colombia y América Latina en materia de cumplimiento normativo.
Once años construyendo una cultura de transparencia
Lo que comenzó como un espacio académico dirigido al sector de juegos de suerte y azar se transformó con el tiempo en un punto de encuentro para autoridades, organismos multilaterales, reguladores, empresas del sector financiero, sector real, firmas consultoras, gremios y expertos internacionales que comparten un mismo propósito: fortalecer la transparencia y cerrarle el paso al crimen organizado.
En cada edición, LAFT AMÉRICA ha demostrado que la lucha contra el lavado de activos no admite esfuerzos aislados. Requiere cooperación, intercambio de experiencias y actualización permanente.
Quizá ese sea el mayor legado que deja el congreso: haber construido una comunidad de profesionales que entiende que el conocimiento compartido es una de las herramientas más efectivas para anticipar riesgos y fortalecer los sistemas de cumplimiento.
No es casualidad que, once años después, el evento reúna a oficiales de cumplimiento, gerentes, representantes legales, revisores fiscales, abogados, auditores, directores de riesgo y expertos provenientes de múltiples sectores económicos. Todos encuentran en LAFT AMÉRICA un espacio para debatir los desafíos que hoy enfrenta el compliance en un entorno global cada vez más complejo.
El sector de juegos: un aliado de la legalidad
Detrás de LAFT AMÉRICA también existe un mensaje que ha venido consolidándose con el paso de los años: el sector de juegos de suerte y azar en Colombia ha decidido ser protagonista en la construcción de una cultura de cumplimiento.
Bajo el liderazgo de Asojuegos, las empresas afiliadas han promovido la capacitación permanente de sus equipos, el fortalecimiento de sus sistemas de prevención y el intercambio de buenas prácticas con otras industrias y autoridades nacionales e internacionales.
Este compromiso ha permitido que el sector no solo sea reconocido por su aporte a la financiación de la salud, la generación de empleo y el desarrollo económico, sino también por impulsar espacios de formación que hoy benefician a empresas de sectores tan diversos como el financiero, inmobiliario, construcción, comercio, vigilancia, transporte, sector solidario, hoteles, bufetes de abogados y operadores postales.
La transparencia dejó de ser un discurso para convertirse en una ventaja institucional.
LAFT AMÉRICA 2026: el compliance frente a una nueva generación de riesgos
La undécima edición del congreso, que se realizará los días 30 de septiembre y 1 de octubre de 2026 en el Hotel Grand Hyatt Bogotá, llega en un momento decisivo para las organizaciones.
La agenda académica refleja con claridad cómo han cambiado las prioridades del cumplimiento durante la última década.
Ya no basta con conocer la regulación.
Hoy es indispensable comprender el impacto de la inteligencia artificial en los delitos financieros, las sanciones internacionales, las evaluaciones del GAFI, las economías criminales, los riesgos asociados al gaming, los corresponsales bancarios, las fintech y los nuevos modelos digitales de negocio.
Por ello, el congreso reunirá expertos de España, Panamá, Estados Unidos y Colombia para analizar, desde una perspectiva práctica, temas como el compliance corporativo con visión internacional, la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas del GAFI, el sistema OFAC, el papel del crimen organizado en el comercio y la tecnología, los desafíos de la banca y las fintech, y la prevención del lavado de activos en canales alternativos como corresponsales bancarios y giros postales.
La agenda no responde únicamente a una programación académica. Es el reflejo de una realidad empresarial que exige profesionales mejor preparados para gestionar riesgos cada vez más sofisticados.
El verdadero legado
Después de once años, LAFT AMÉRICA ha dejado de ser únicamente un congreso.
Se ha convertido en un espacio donde nacen alianzas, se comparten experiencias, se fortalecen capacidades institucionales y se construye confianza entre sectores que entienden que la prevención del lavado de activos es una responsabilidad compartida.
Mientras las amenazas evolucionan, también lo hace el compromiso de quienes creen que la legalidad, la transparencia y el cumplimiento son pilares fundamentales para el desarrollo económico y la sostenibilidad empresarial.
Ese quizá sea el mayor logro de Asojuegos: haber demostrado que una industria puede convertirse en promotora de conocimiento, en referente de buenas prácticas y en impulsora de una conversación que hoy trasciende sectores y fronteras.
El legado de LAFT AMÉRICA no se mide únicamente por el número de conferencistas o asistentes que ha reunido durante más de una década. Se mide por la comunidad de profesionales que ha formado, por las empresas que ha fortalecido y por la convicción de que, frente a un crimen organizado cada vez más sofisticado, la mejor respuesta sigue siendo una misma: más capacitación, más cooperación y más transparencia.






