Revista Apuesta Colombia continúa presente en la 60.ª Convención Bancaria de Asobancaria, escenario que reúne a representantes del sistema financiero, autoridades, empresarios y líderes nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos económicos del país y de América Latina.
Durante la jornada intervino Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe—, quien presentó una visión sobre el panorama económico regional, las necesidades de inversión y las oportunidades que Colombia puede aprovechar en un contexto internacional marcado por transformaciones comerciales, fiscales, energéticas y climáticas.
Solidaridad y respaldo frente a las emergencias
Al inicio de su intervención, Díaz-Granados se refirió a las afectaciones ocasionadas por el reciente terremoto y resaltó la solidaridad del sector privado colombiano, la respuesta de las autoridades y el compromiso de la banca multilateral con los procesos de recuperación.
El presidente ejecutivo de CAF hizo énfasis en la importancia de avanzar con rapidez en la rehabilitación de la infraestructura educativa. Según explicó, recuperar las instituciones escolares no solo representa una acción de reconstrucción física, sino también una medida fundamental para proteger a los niños, niñas y jóvenes de las comunidades afectadas.
En ese contexto, señaló que CAF ha dispuesto recursos para apoyar especialmente la recuperación de instalaciones educativas y promover proyectos que permitan atender las consecuencias de la emergencia.
Reconstruir también significa invertir en resiliencia
Díaz-Granados afirmó que la región debe entender la reconstrucción como una oportunidad para realizar inversiones que fortalezcan la capacidad de respuesta de las economías frente a futuros desastres.
Advirtió que América Latina y el Caribe no solo enfrentan riesgos derivados de los movimientos sísmicos, sino también los efectos de una crisis climática que se manifiesta mediante sequías, inundaciones y fenómenos extremos cada vez más frecuentes.
Por esta razón, sostuvo que los países deben preparar su infraestructura para afrontar la crisis hídrica y los cambios en los patrones climáticos. También señaló que una parte importante de la infraestructura regional presenta condiciones de obsolescencia y requiere inversiones que permitan aumentar su resiliencia.
La inversión, una prioridad para recuperar el crecimiento
Otro de los puntos centrales de la intervención fue la necesidad de elevar los niveles de inversión para impulsar nuevamente el crecimiento económico de Colombia y de la región.
Díaz-Granados explicó que América Latina mantiene desafíos relacionados con la baja productividad laboral, la informalidad y la reducción de los flujos de inversión. En el caso colombiano, consideró urgente recuperar la capacidad de atraer y movilizar capital hacia sectores estratégicos.
Para el presidente ejecutivo de CAF, Colombia cuenta con ventajas importantes en energía, gas, minerales, infraestructura y otros recursos que podrían contribuir a fortalecer la economía. Sin embargo, advirtió que será necesario adaptar las estrategias a las nuevas dinámicas internacionales y generar condiciones que faciliten la participación del sector privado.
También se refirió a las restricciones fiscales que enfrentan varias economías de la región. En su análisis, el gasto público puede funcionar como una herramienta para responder a una crisis, pero no puede convertirse de manera permanente en el principal motor de crecimiento.
Por ello, planteó la necesidad de fortalecer la estabilidad fiscal, mejorar la eficiencia de la inversión pública y avanzar en medidas que permitan dinamizar la actividad empresarial y recuperar la confianza de los inversionistas.
Colombia debe aprovechar los cambios del comercio mundial
Durante su presentación, Díaz-Granados analizó la transformación de las relaciones comerciales internacionales y el proceso de reacomodo entre Estados Unidos y China.
Según explicó, esta nueva configuración está generando oportunidades para que los países latinoamericanos aumenten su participación en las cadenas de suministro y fortalezcan sus exportaciones. Sectores como la energía, los minerales críticos, los alimentos y los servicios asociados con la tecnología podrían desempeñar un papel determinante.
En el caso de Colombia, señaló que el país debe identificar con mayor precisión los productos y servicios demandados en el mercado estadounidense. La meta, indicó, debe ser aprovechar los acuerdos comerciales vigentes y convertir las ventajas nacionales en proyectos concretos de inversión, producción y generación de empleo.
Asimismo, mencionó la experiencia de países como México y Brasil, que han logrado ampliar su papel dentro de las nuevas dinámicas comerciales. Para Colombia, este contexto representa una oportunidad para fortalecer su posición y diversificar su economía.
Integración regional y relación económica con Venezuela
Díaz-Granados también destacó la importancia de recuperar el espíritu de la integración latinoamericana. En su opinión, la región necesita reducir los obstáculos regulatorios, facilitar el comercio entre los países y aprovechar mejor el potencial de sus mercados.
El presidente ejecutivo de CAF invitó a impulsar una nueva generación de integración regional que permita armonizar regulaciones, acumular origen y fortalecer el acceso conjunto a mercados internacionales como el de Estados Unidos.
También señaló que Colombia debe observar con atención las oportunidades que se abren en Venezuela. Recordó que CAF tiene una relación histórica con ese país y sostuvo que el acercamiento económico debe desarrollarse bajo reglas claras y mediante proyectos que contribuyan al bienestar y al crecimiento regional.
CAF ratifica su respaldo financiero a Colombia
Uno de los anuncios más importantes de la intervención estuvo relacionado con el financiamiento dispuesto por CAF para Colombia.
Díaz-Granados recordó que la entidad anunció un paquete de financiamiento por US$9.000 millones, considerado el más grande otorgado por el banco al país durante los últimos años. Estos recursos estarán dirigidos al Gobierno nacional, las alcaldías, las gobernaciones y el sector privado.
Entre los proyectos mencionados se encuentra una operación de crédito cercana a los US$350 millones para apoyar el desarrollo de cables en Medellín. También se contemplan recursos para iniciativas de energía solar y nuevas líneas de financiamiento que se canalizarán con el apoyo del sistema financiero colombiano.
Además, CAF participa en el financiamiento del aeropuerto de Cartagena con una operación por US$80 millones y prevé respaldar programas relacionados con infraestructura, energía, reducción de la pobreza e inclusión social.
El dirigente indicó que una proporción importante de los recursos estará orientada al sector no soberano, lo que permitirá apoyar directamente a gobiernos territoriales, empresas privadas y proyectos estratégicos para las regiones.
Cuatro oportunidades para el futuro de Colombia
Al finalizar su intervención, Díaz-Granados identificó varias oportunidades que Colombia debe aprovechar: la reorganización del comercio entre Estados Unidos y China, la transformación de los sectores energético y productivo, la reactivación de la relación económica con Venezuela y el fortalecimiento de la integración latinoamericana.
En su concepto, estas condiciones representan una ventana excepcional para recuperar la inversión, elevar la productividad y potenciar los motores de crecimiento del país.
Desde la 60.ª Convención Bancaria de Asobancaria, Revista Apuesta Colombia continúa acompañando las conversaciones que marcan la agenda financiera y empresarial, con el propósito de informar sobre los anuncios, análisis y propuestas que pueden incidir en el desarrollo
y social de Colombia.







